Si hay algo que aterroriza a Angela Merkel más que los despiadados líderes mundiales, los criminales o los claroscuros de sus años de gobierno es… enfrentarse al diván.Angela Merkel está deprimida. Escribir su autobiografía le hizo entender que había dejado muchos problemas sin resolver y está tan irritable que acaba acudiendo a terapia de grupo. Sin embargo, tras la primera sesión su terapeuta su terapeuta salta por los aires cuando su casa flotante explota. Esto curiosamente mejora mucho el ánimo de Angela: por fin puede volver a investigar. Lo que no esperaba es que las sospechas recayesen sobre ella.
David Safier consigue dar en el clavo una vez más con su particular combinación de ingenio y entretenimiento: en esta ocasión aborda la crisis de salud mental desde una óptica empática y humorística. Con una excanciller en pleno conflicto emocional, su grupo de terapia proporciona innumerables momentos delirantes.
Safier nos regala una cuarta entrega de Miss Merkel «tan divertida, inteligente y emocionante como las anteriores» (General-Anzeiger), con una protagonista que ya ha entrado por méritos propios en el olimpo de los grandes detectives y que «investiga con el encanto del inspector Colombo y la agudeza de Miss Marple» (Siegener Zeitung).