Movernos, dormir, comer o hacer frente a una situación estresante o difícil son acciones cotidianas que modifican nuestro cerebro. Sin embargo, sus efectos no siguen siempre una regla sencilla: más no significa necesariamente mejor y una misma experiencia puede tener consecuencias distintas según quién la viva y en qué circunstancias. José Luis Trejo parte de esta aparente paradoja: ¿existe un principio común que permita comprender cómo nuestros hábitos influyen en el funcionamiento cerebral? Para ello, se adentra en cinco grandes componentes del estilo de vida: ejercicio, estrés, sueño, alimentación y consumo de sustancias. El hilo conductor es la hormesis, una respuesta biológica en la que distintas dosis de un estímulo pueden producir efectos diferentes o incluso contrarios. ¿Por qué el esfuerzo físico puede favorecer la memoria? ¿Hasta dónde puede una siesta compensar una noche con pocas horas de sueño? A través de casos históricos, investigaciones actuales y experiencias de laboratorio, Trejo explica cómo se comunican el cuerpo y el cerebro. La neuroplasticidad, las señales hormonales, la microbiota y los mecanismos epigenéticos aparecen como piezas de un puzle en el que movimiento, descanso, nutrición y entorno se condicionan mutuamente.
José Luis Trejo es neurobiólogo e investigador científico del CSIC, donde dirige el grupo de investigación Estilo de Vida y Cognición en el Centro de Neurociencias Cajal.