La Victoria alada de Samotracia es una escultura griega helenística del siglo II a. C. que representa a la diosa Niké, la victoria.
Es poderosamente simbólico que fuera encontrada decapitada y amputada de los brazos: impotente.
La escultura destaca por su dramatismo, el detalle de su túnica y una sensación de movimiento. Pues eso: «sensación».
Censura del vuelo. Censura del libre movimiento de la mujer es lo que, de forma visceral y orgánica, respira este poemario vivo: el menoscabo milenario de un sagrado femenino restringido. Tallado, descuartizado. Conservado inmóvil.
Lo plasma a golpes de cincel. A veces, a cinceladas de una especie de praxis gimnástica de autoamor sanador. Y siempre, a martillazos musicales de honestas palabras, que nos explican, enigmáticas y explícitas, que las mujeres no podrán ser mientras continúen metidas en cajas. Parceladas. Absolutas.