Esta es la historia de Paula, su perrita y su papá. También es la historia de sus vecinas y vecinos. El apagón llegó sin avisar. El edificio se quedó a oscuras y Felipe no merendó viendo la tele, ni el papá de Paula trabajó al ordenador ni usó el teléfono… No había luz, pero Paula, Saida, Felipe y Luna no se olvidaron de jugar y pasaron una tarde inolvidable.
Una historia sobre la importancia de la desconexión de las pantallas. De uno de los autores de ‘Vivan las uñas de colores’.