Jeremy Heldt trabaja en el mostrador del Video Hut en un
pequeño pueblo de Iowa. Estamos a finales de los 90, todavía
hay clientes habituales y mucho movimiento a última hora de la
tarde. Su rutina es tranquila en el trabajo y en casa —donde vive
solo con su padre, desde la muerte de su madre en un accidente
de coche— hasta que una clienta devuelve una vieja película
asegurando que hay algo raro en ella. Dos días después, otra
dice algo parecido de un nuevo lanzamiento: Hay otra película
en esta cinta. Intrigado, Jeremy las revisa en casa. Lo que ve
es tan profundamente extraño e inquietante que lo empuja
irremediablemente a encontrar al creador de aquellos vídeos.
Una búsqueda que llevará a Jeremy y a los que le rodean a
adentrarse en lo más profundo de los campos de Iowa que,
antaño apacibles, comienzan a estar imbuidos de un oscuro
presentimiento. Todos acabarán formando parte de una historia
que encuentra sus raíces en lo que alguien perdió una vez y
haría cualquier cosa por recuperar.