Han pasado 50 años del golpe del 24 de marzo de 1976, inicio de la dictadura militar presente hasta el 10 de diciembre de 1983, que dio comienzo el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Sin embargo, aún quedan temas vigentes como la violencia, la represión, si hubo guerra civil o genocidio, si es posible equiparar el terrorismo de la guerrilla con el terrorismo de Estado, el número de desaparecidos y las víctimas, la militancia popular, el apoyo civil de la dictadura, el impacto de la guerra de Malvinas y el final del autoritarismo. Otras cuestiones siguen levantando ampollas: ¿cómo definir el golpe y el gobierno posterior? ¿Fue una dictadura de seguridad nacional, militar o cívico-militar? ¿Cuáles fueron los distintos tipos de violencia?
El golpe no sorprendió prácticamente a nadie. Fue acompañado de un sentimiento mesiánico que buscaba cambiar de forma irreversible la economía, el sistema institucional, la educación, la cultura y la estructura social, gracias a que los militares se enfrentaron a una sociedad débil y desarticulada, frustrada con el gobierno peronista e incluso, en algunos casos, partidaria de cooperar con ellos. Los jefes de la dictadura más sangrienta que conoció Argentina supieron destruir cuanto se puso a su alcance, pero fueron incapaces de reemplazarlo por algo nuevo. Este libro trata del golpe, la dictadura y la violencia que de forma omnipresente la acompañó.
Carlos Malamud es catedrático emérito de Historia de América de la UNED e investigador principal de América Latina del Real Instituto Elcano. Es académico correspondiente de la Academia Nacional de la Historia de Argentina.