Este libro examina las ideas, discursos y prácticas sociales que moldearon la China moderna, desde la Guerra del Opio de 1840 hasta la fundación de la República de China en 1912. Dividido en cuatro partes, el libro comienza con un estudio de los cambios fundamentales en las relaciones étnicas durante las últimas décadas imperiales, en particular entre manchúes y han.La segunda parte se centra en la introducción y la circulación de conocimientos occidentales, muchas veces mediados por Japón. Las preguntas sobre cómo incorporar, traducir y redefinir ese vocabulario extranjero atraviesan los debates de la época. La tercera sección analiza el impacto de los misioneros y la difusión del cristianismo en el siglo xix, mostrando cómo estas interacciones contribuyeron a reformular las categorías de “nosotros” y “ellos”. La cuarta parte explora las particularidades metodológicas de hacer historia conceptual en la China de este periodo, atendiendo a la especificidad de sus fuentes, lenguajes y tensiones internas. Reunidos y traducidos por primera vez al español, los ensayos que conforman el volumen iluminan la compleja formación de un vocabulario capaz de nombrar los cambios sociales e históricos que siguieron a la derrota frente al Imperio Británico. En su conjunto, la obra de Sun Jiang ofrece una puerta de acceso a las maneras en que China respondió no solo al impacto militar extranjero, sino también a la circulación de nuevas ideas en un orden mundial cada vezmás integrado.